Bordecorex baila al son de los dulzaineros en un día sin descanso.

ALEJANDRA MATEOS. Soria
Bordecorex vivió ayer un día repleto de fiesta y actividades en un certamen de gaiteros en el que también hubo juegos y demostración de oficios artesanales.
Fotógrafo: Concha Ortega
Taller de forja, de mano de los herreros de Berlanga.

 

Después de la celebración del Milenario de la Muerte de Almanzor, Bordecorex no iba a dejar pasar otra oportunidad para llenar el pueblo de fiesta. Así, ayer tuvo lugar en esta localidad el III Certamen de Dulzaineros, que entusiasmó a todos.Pese a que los grupos encargados de actuar en este certamen no tenían que hacer su aparición hasta la tarde, durante toda la mañana hubo actos festivos en Bordecorex, que hizo un guiño al pasado con la demostración de antiguos oficios: forja -de mano de los herradores de Berlanga, que este verano no se han perdido ni una feria-, cestería o alfarería completaron el día. Y como no podía faltar, hubo degustación de migas pastoriles.

Hasta Bordecorex se desplazó el director provincial de Educación, Fernando González Ferreras, que hizo entrega de los premios del concurso infantil celebrado durante el verano de cómics y cuentos sobre la figura de Almanzor.

Los chavales premiados fueron Lucía Rubio, Daniel Herández y Pablo Aragonés -primer, segundo y tercer premio respectivamente-, además de de Berta Escalada y Leticia Castillo, que obtuvieron dos áccesits.

Y para celebrar que ya había ganadores, todo el pueblo se volcó en el baile y vermut del mediodía.

Aún con tanto trasiego, les quedó tiempo por la tarde a los vecinos de Bordecorex a participar en el concurso de sogatira, que regaló más de un culetón a foráneos y visitantes.

Para abrir boca antes del inicio del certamen, el cuentacuentos Juan Catalina logró atraer la atención de mayores y pequeños con sus historias cargadas de encanto.

En un escenario situado en la plaza de Bordecorex fueron actuando los grupos musicales que participaron en este tercer certamen: los dulzaineros de Andorra, La Atalaya, Los Doce Linajes, el dúo Cabrito.. que tocaron música tradicional castellana y resucitaron, una vez más, danzas y canciones de antaño que han sido recuperadas gracias al esfuerzo de grupos como estos.

En reconocimiento, el Ayuntamiento de Bordecorex les entregó una placa que recordase que habían estado en este bello pueblo. Después, todos compartieron una caldereta.