Bordecorex, Waldecorai para los árabes (de Borg Al-Quraysi, nombre atribuido a Almanzor), se menciona en el Silense entre los pueblos reconquistados por Fernando I de Castilla en 1060. Perteneció desde su repoblación cristiana al alfoz de Berlanga. Es el lugar donde murió Almanzor, en 1002, camino de Medinaceli tras la derrota de Calatañazor.

La última campaña de Almanzor contra la España cristiana tuvo lugar a comienzos del verano de 1002, y estuvo dirigida contra el territorio de la Rioja, dependencia del condado de Castilla.

Avanzó hasta Canales y alcanzó el Monasterio de San Millán de la Cogolla, que fue saqueado. Al regreso de esta campaña la muerte vino a poner término a su, prodigiosa carrera de batallador. A su regreso a Medinaceli con su ejército tuvo que hacerse llevar en litera a lo largo de un penoso viaje de dos semanas, muriendo en nuestra localidad.

La población de Bordecorex, con una arquitectura anclada en el tiempo, bajo el escarpado cerro Lutero, se encuentra orillas del río Torete, o Bordecorex, que así también lo llaman. Iglesia con torre almenada y diversas atalayas a lo largo del valle, nos recuerdan la línea defensiva musulmana que unía Medinaceli con Berlanga y Gormaz en el siglo X y XI.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituyó en municipio constitucional, conocido entonces como Bordecores en la región de Castilla la Vieja1​ que en el censo de 1842 contaba con 34 hogares y 138 vecinos. A mediados del siglo XIX, el lugar tenía contabilizadas 30 casas. El municipio de Bordecorex desapareció en 1969, al fusionarse con el de Caltojar.​ Contaba entonces con 42 hogares y 141 habitantes.